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lunes, 27 de agosto de 2012


INFECCIONES COMUNES EN LA NIÑEZ
PARTE I
Todos los niños se enferman tarde o temprano y aunque usted no podrá impedirlo, el conocer los signos y síntomas de las infecciones más comunes en la niñez, podrá ayudar a su hijo a sentirse mejor. Siga leyendo para saber más sobre las infecciones comunes de la niñez, sus signos y síntomas, los tratamientos y el momento en el que deberá llamar al pediatra.
Bronquiolitis
La bronquiolitis es una infección viral que causa inflamación de los pequeños tubos respiratorios (bronquiolos). Esta inflamación obstruye el flujo de aire a través de los pulmones, dificultando la respiración. Afecta más a menudo a los infantes o bebes de pocos meses, puesto que las vías respiratorias de estos niños son más pequeñas y se obstruyen con más facilidad. La bronquiolitis no es lo mismo que la bronquitis, una infección de las vías aéreas más grandes que por lo común causa problemas severos y crónicos en adultos.
Signos y síntomas: La bronquiolitis suele comenzar con signos de un resfriado, tales como secreciones nasales, tos leve y fiebre. Al cabo de uno o dos días, la tos puede empeorar y el bebe comenzara a respirar con mayor rapidez.
Tratamiento: Déle a su bebe acetaminofen si tiene fiebre. Cerciórese de que tome muchos líquidos.
Llamenos: Si su hijo deja de tomar líquidos o le cuesta mucho trabajo respirar. Es posible que haya que hospitalizarlo para suministrarle oxigeno, fluidos o medicinas que le ayuden a respirar.
Resfriados
La mayoría de los niños tiene de 8 a 10 resfriados durante los primeros dos años de vida. En su mayoría, los resfriados van y vienen y rara vez conducen a algo peor. No hay cura para el resfriado común, pero usted puede aliviar los síntomas del niño mientras esté enfermo. Los resfriados son causados por virus que no se pueden combatir con antibióticos.
  
Signos y síntomas: Un niño resfriado presentara estornudos, lagrimeo, tos, congestión y secreción nasal. Es posible que este intranquilo, especialmente si tiene fiebre leve o dolor de cabeza. Los resfriados por lo general duran alrededor de una semana. La fiebre suele presentarse al comienzo del resfriado y luego desparece.
Llamenos: Si se presenta cualquiera de las siguientes circunstancias:
  • Fiebre por mas de 2 o 3 días
  • Recrudecimiento de los síntomas después de una semana de enfermedad
  • Dificultad para beber líquidos o respirar
  • Dolor de oído
  • Labios o uñas moradas
  • Somnolencia o intranquilidad extrema
¿Cuáles son las causas de las infecciones?
La mayoría de las infecciones que contraen los niños son provocadas por virus. Un virus no se puede tratar con antibióticos. En cambio, el cuerpo se libera del virus por su propia cuenta. En otras ocasiones una infección puede deberse a una bacteria. Mientras algunas bacterias pueden vivir en el organismo sin causar daños, pueden provocar infecciones cuando se desplazan a partes del cuerpo donde no deberían estar. Las infecciones provocadas por ciertas bacterias se tratan con antibióticos.
¿Puedo evitar que mi hijo se enferme?
Aunque no es posible mantener a su hijo alejado de los microbios, hay algunos pasos que puede tomar para evitar la difusión de los mismos, tales como:
  • Cerciórese de que todos en su casa se laven las manos. El lavarse las manos con regularidad previene la difusión de los microbios.
  • Mantenga al niño alejado de cualquier persona que tenga un resfriado, fiebre o secreciones nasales.
  • Evite compartir utensilios, vasos, cepillos de dientes, pañitos o toallas con alguien que tenga un resfriado, fiebre o secreciones nasales.
  • Lave los platos y utensilios en agua caliente con jabón.
  • No fume cerca del niño.
Crup
El crup es provocado por un virus. Un niño que padezca de crup tendrá una respiración ruidosa y dificultosa, debido a una inflamación de la laringe y la traquea.
Signos y síntomas: El niño podría irse a dormir con secreciones nasales y una tos leve, pero despertarse durante la noche con una tos que suena como el ladrido de una foca. La respiración puede tornarse ruidosa y dificultosa, una condición que se conoce como estridor. El niño podría tener fiebre o no.
Tratamiento: La mayor parte de los caso de crup se pueden trata en la casa. Un vaporizador de vapor frío suele ayudar al niño a respirar mejor. Si no tiene vaporizador, puede llenar el baño con vapor, entre al baño con el niño y hágalo respirar el vapor durante unos cuantos minutos. Este pendiente de que el niño no se acalore ni se queme con el agua. Siente al niño en su regazo y léale un cuento corto para pasar el tiempo. Otra cosa que podría ayudar a su hijo a respirar mejor, es llevarlo afuera para que inhale el aire frío de la noche.
Este pendiente de recibir la PARTE III, en los próximos correos, ya que ahí incluiremos la guía ¿Cómo puedo hacer para que mi hijo se sienta mejor? .
Llamenos: Si la respiración del niño no mejora. Si el pequeño se pone irritable o muy inquieto, puede ser un indicio de que no esta obteniendo suficiente oxigeno. Es posible que necesite una medicina que le ayude a respirar. La medicina puede ser inhalada, tomada o aplicada en inyección. En casos severos, el niño podría requerir de hospitalización hasta que pueda respirar mejor.
Sinusitis
 (para más información de este tema, consulte la guía enviada en el mes de Julio, o bien: http://mundo-pediatrico.blogspot.com/2012/07/la-sinusitis-y-su-nino-sinusitis-es-una.html  )
 Orientación para niños, adolescentes y padres. Academia Americana de Pediatría.




miércoles, 18 de julio de 2012

LA SINUSITIS Y SU NIÑO
 La sinusitis es una inflamación de las paredes de la nariz y los senos paranasales y es una infección muy común en los niños. La sinusitis viral por lo común acompaña a un resfriado. La sinusitis alérgica puede acompañar a ciertas alergias como la rinitis. La sinusitis bacteriana es una infección secundaria causada por la retención de bacterias en los senos paranasales durante el curso de un resfriado o una alergia. Fluido en el interior de los senos paranasales Cuando su hijo tiene un resfriado viral o alergia nasal, el recubrimiento de las paredes internas de la nariz y cavidades sinusales se inflama y produce más fluido de lo usual. Ésta es la razón por la cual la nariz se congestiona y “gotea” durante un resfriado. La mayoría de las veces la inflamación desaparece por sí sola a media que el resfriado o la alergia se van. Sin embargo, si la inflamación persiste, las aberturas que normalmente permiten a los senos paranasales drenar su contenido hacia la parte posterior de la nariz se ven bloqueadas y la cavidad de los senos se llena de fluido. Debido a este bloqueo y la imposibilidad de un drenaje adecuado, las bacterias son atrapadas en el interior y crecen allí, causando una infección secundaria. ¿Es un resfriado o una sinusitis bacteriana? Usualmente es difícil decir si una enfermedad es tan sólo un resfriado viral o si se ha complicado por una infección bacteriana de los senos paranasales. En caso de duda, lo mejor es realizar una consulta a la clínica. Generalmente los resfriados virales tienen las siguientes características:
 • Los resfriados usualmente duran de cinco a diez días.
 • Los resfriados típicamente comienzan con descarga nasal clara y acuosa. Después de uno o dos días, es normal que la descarga nasal se torne más espesa y blanca, y en las mañanas puede ser amarilla o verdosa pero luego de varios días la descarga vuelve a aclararse y se seca. 
• Los resfriados incluyen una tos diurna que frecuentemente empeora en las noches.
 • Si se presenta fiebre, usualmente es al comienzo del resfriado y generalmente es de baja graduación y dura de uno a dos días. 
• Los síntomas del resfriado por lo común tiene un pico de severidad a los tres o cinco días, luego mejoran y desaparecen alrededor de los siguientes siete a diez días. Los signos y síntomas de que su niño podría tener una sinusitis bacteriana incluyen: 
• Síntomas de resfriado (descarga nasal, tos diurna o ambos) que duran más de diez días sin mejoría. 
• Descarga nasal espesa de color amarillento o verde y fiebre por lo menos de tres a cuatro días seguidos.
 • Dolor de cabeza severo detrás o alrededor de los ojos que empeora cuando el niño se agacha. 
• Hinchazón y ojeras oscuras alrededor de los ojos, especialmente en las mañanas. 
• Mal aliento persistente junto con síntomas de resfriado. (Sin embargo, ¡esto también puede ser producto de infección de garganta o un signo de que su niño no está lavando los dientes!) En casos muy raros, una infección sinusal bacteriana puede diseminarse al ojo o al sistema nervioso central (el cerebro). Si su hijo tiene los siguientes síntomas, consulte a la clínica inmediatamente: 
• Hinchazón y/o enrojecimiento alrededor de los ojos, no sólo en las mañanas sino durante todo el día. 
• Dolor de cabeza severo y/o dolor en la nuca 
• Vómitos persistentes • Sensibilidad a la luz 
• Irritabilidad incrementada.

  Diagnosticando la sinusitis bacteriana 
Puede ser difícil distinguir entre una sinusitis y un resfriado sin complicaciones, especialmente durante los primeros días de la enfermedad. Si hay duda debe de consultar y ya podremos decirle si su hijo presenta una sinusitis bacteriana luego de examinarlo y escuchar cómo se han presentado los síntomas. En niños mayores, cuando el diagnóstico es incierto, podemos ordenar radiografías o tomografías computarizadas para confirmar el diagnóstico. 
 Tratando la sinusitis bacteriana 
Los siguientes son los tratamientos para la sinusitis bacteriana y sus síntomas relacionados: 
Sinusitis: Si su hijo tiene una sinusitis bacteriana, al realizar el diagnóstico recetamos un antibiótico por lo menos por ocho a diez días. Una vez que el niño esté medicado, los síntomas comienzan a remitir alrededor de los siguientes dos o tres días – la descarga nasal se aclarará y la tos mejorará. Sin embargo, a pesar de que su niño se sienta mejor, continúe dándole los antibióticos por el tiempo que han sido prescritos. El descontinuar la medicación antes de tiempo podría causar un retorno de la infección. 
Si los síntomas de su no muestran mejoría alguna a los dos o tres días de haber comenzado a tomar el antibiótico, consúltenos. Es probable que el niño necesite una medicación diferente o volver a ser examinado. 
 Dolor de cabeza o de seno paranasales. Para tratar un dolor de cabeza o de senos paranasales los medicamentos para el dolor tales como el acetaminofén o diclofenaco se utilizan.
 Congestión nasal. Si las secreciones en la nariz de su hijo son especialmente espesas, o hay una marcada obstrucción durante su evaluación le recomendaré el uso de medicamentos locales para ayudar a ser drenadas. El colocar un humidificador de aire frío en el dormitorio de su hijo hará que el niño esté más cómodo. Limpie y seque el humidificador diariamente para prevenir el crecimiento de bacterias o moho (siga las instrucciones que vienen con el aparato). Recuerde Si su niño tiene síntomas de una sinusitis bacteriana, realice una consulta a la clínica para realizar un diagnóstico y tratamiento adecuado a la infección y recomendarle las formas de aliviar la molestia derivada de algunos síntomas. 

 Orientación para niños, adolescentes y padres. Academia Americana de Pediatría.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Las Amigdalas y la Adenoide




LAS AMIGDALAS Y LA ADENOIDE


En el pasado, era muy común que a los niños les extrajeran las amígdalas y la adenoide. Actualmente, los médicos saben mucho más acerca de las amígdalas y la adenoide y son más cuidadosos acerca de sus recomendaciones para extraerlas.

¿Qué son las amígdalas y la adenoide?
Las amígdalas son masas de tejido en forma de ovalo y de color rosado ubicadas a ambos lados de la garganta. Las amígdalas pueden ser de diferentes tamaños, dependiendo de cada niño(a). Pueden ser grandes o pequeñas. No hay un tamaño “normal”. Uno puede ver las amígdalas normalmente al ver la parte de atrás de la boca con una linterna. Oprimir la lengua podría ser de ayuda, pero eso hace que a algunos niños les de nausea. La úvula o la campanilla de tejido que cuelga en la parte de atrás de la boca no es lo mismo que las amígdalas.
A la adenoide se le refiere frecuentemente como “las adenoides”. Eso es incorrecto, porque la adenoide es una sola masa de tejido. La adenoide es parecida a las amígdalas y está ubicada en la parte superior de la garganta, sobre la úvula y detrás de la nariz. A esta área se le conoce como la nasofaringe. La adenoide puede verse solamente con espejos especiales o con instrumentos que se pasen por la nariz.
Tanto las amígdalas como la adenoide son parte del sistema de defensa de su cuerpo contra las infecciones. Ya que hay tejidos parecidos en el cuerpo que tienen la misma función, extraer las amígdalas o la adenoide no daña la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones.

¿Qué es la amigdalitis?
La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas normalmente debido a infecciones. Hay varios signos para determinar si se tiene amigdalitis, tales como lo siguiente:
• Amígdalas rojas e hinchadas
• Una substancia blanca o amarilla que cubre las amígdalas
• Una voz gutural
• Una garganta adolorida
• Incomodidad o dolor al tragar
• Nódulos linfáticos (glándulas) hinchados en el cuello
• Fiebre

¿Cuáles son los síntomas de una adenoide agrandada?
No es fácil darse cuenta en todas las ocasiones si la adenoide de su niño(a) esta agrandada. Algunos niños nacen con una adenoide más grande. Otros niños podrían tener un agrandamiento temporal de la adenoide debido a resfriados u otras infecciones. Eso es especialmente común entre los niños pequeños. La hinchazón constante puede causar otros problemas de salud, tales como infecciones de oídos y de senos nasales (sinusitis). He aquí algunos signos de agrandamiento de la adenoide:
• Respirar por la boca en lugar de respirar por la nariz la mayoría del tiempo
• La nariz suena como si estuviera tapada cuando el(la) niño(a) habla
• Tener una respiración ruidosa durante el día
• Roncar de noche

Tanto las amígdalas como la adenoide podrían estar agrandadas si su niño(a) tiene los síntomas mencionados arriba, además de lo siguiente:
• Una respiración que se detiene por un corto periodo de tiempo por la noche al roncar o al tener una respiración ruidosa (a eso se le llama “apnea”).
• Sofocamiento o jadeo durante el sueño.
• Dificultad para tragar alimentos, especialmente alimentos sólidos.
• Una voz gutural constante, incluso si no se tiene amígdalas.

Tratamiento
Si su niño(a) tiene cualquiera de estos signos o síntomas de agrandamiento de las amígdalas o de la adenoide y no parece mejorarse por un periodo de varias semanas, LO INDICADO ES REALIZAR UNA CONSULTA EN LA CLINICA. En el caso de muchos niños, las amígdalas y la adenoide se agrandan sin tener una infección obvia. Muchas veces vuelven a encogerse sin darles tratamiento.
De acuerdo a las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría, luego de evaluar a su hijo (a), podría recomendar que se realice la cirugía debido a las siguientes condiciones:
• Hay una hinchazón de las amígdalas o de la adenoide que hace la respiración normal difícil (eso podría incluir el síntoma de la apnea).
• Las amígdalas están tan hinchadas que su niño(a) tiene problemas para tragar.
• La adenoide está lo suficientemente agrandada que hace la respiración incomoda y altera el habla y posiblemente afectara el crecimiento normal de cara. En dicho caso, se podría recomendar cirugía para extraer la adenoide solamente.
• Su niño(a) tiene infecciones de oídos o de los senos nasales a pesar del tratamiento. Dicho caso, se podría recomendar cirugía para extraer la adenoide solamente.
• A su niño(a) le da dolor de garganta severo demasiadas veces cada año.
• Los nódulos linfáticos bajo la quijada inferior están hinchados o adoloridas por al menos seis meses, incluso si se da un tratamiento de antibióticos.

¿Cómo puedo prepara a mi niño(a) para la cirugía?
A pesar de que dicha cirugía no es tan común antes, algunos niños necesitan que les extraigan las amígdalas y/o la adenoide. Si su niño(a) necesita que la hagan cirugía, asegúrese de que sepa que pasara antes, durante y después de la cirugía. No mantenga la cirugía como un secreto para que su niño(a) no sepa. La cirugía podría asustar a su niño(a), pero es mejor ser honesto(a) que dejar que su niño tenga temores y preguntas sin contestar.
El hospital podría tener un programa especial para ayudarle a usted y a su niño(a) a que se familiaricen con el hospital y la información sobre la cirugía. Si el hospital lo permite, trate de quedarse con su niño(a) durante toda la visita al hospital. Deje que su niño sepa que usted estará cerca durante toda la operación. Yo como su pediatría también puedo ayudarle a usted y a su niño(a) a comprender la operación y hacer que sea menos amenazante durante el proceso. Darle un poco de helado después podría ser de ayuda.

Orientación para niños, adolescentes y padres. Academia Americana de Pediatría